La «épica» de la desfachatez

Si estos tipos “chorean” como los otros, se valen del Estado para sus negocios, como los otros, viven en primera clase mientras vos raspás la olla y secás la yerba al sol, ¿por qué tolerarlos?

Hay una lógica delictiva original en la historia argentina, desde antes que fuéramos un pueblo constituído. Sobran los textos referidos a esta práctica, no perdamos tiempo en repasarlos – porque no lo tenemos-, tal la urgencia de esta hora desvalida; sí nos interesa reflexionar sobre la tolerancia auspiciosa cuando se trata de aquel a quien se considera socialmente, se apoya o se venera. Para hacerlo es necesario remontarnos hacia atrás, a los días de la colonia española. Pareciera un trayecto de largo aliento sin que se adviertan grandes cambios.

“Nadie veía los desembarcos de negros esclavos, ningún oficial revisaba las permisiones ni inquiría en los costales de harina exportada. Todos sabían que era el Hermano Pecador quien untaba la mano de los funcionarios, pero nadie, y mucho menos los clérigos, se atrevían a acusar a un hombre de tan gran religiosidad”. El autor de esta tropelía, recordada en este párrafo por el historiador Felipe Pigna, era un portugués llamado Bernardo Sánchez, también conocido como Bernardo Pecador. Un hombre propio, entonces incombustible.

Después las Provincias Unidas encadenarán otras tantas fechorías, y seguirán con la Argentina ya nación. La corrupción nos corroe proverbialmente; huelga su desarrollo; lo que nos ocupa es el auspicio, cómo se instala el reproche refractario al delito cuando el ladrón es también responsable de frustraciones colectivas en el orden social, económico y político; en tanto que se mira con ojos ciegos cuando el bandido apenas desaceleró la carrera de los precios, luego de haber cautivado con la imagen de bonanza y decencia.

¿Para qué entonces?…

Nadie se atrevía a acusar a, se lee más arriba…¿suena la frase? Claro, es actual. Como en este nuestro tiempo. Nadie se atreve a acusar a Milei porque tiene el control de todas las palancas de las que depende la asistencia financiera a las provincias en momentos en que su plan económico destruye a las jurisdicciones subnacionales, aún a aquellas que como Córdoba no le salieron al cruce nunca de manera organizada, institucional.

Una a una van cayendo las coartadas del presidente Milei sobre su participación que acelera sobre la ruta delictiva en el caso Libra. Esa secuencia de aportes a su cuenta bancaria de un millón y medio de dólares por adelantado, otro millón y medio más por publicitar en redes sociales que Hayden Davis, creador del token $Libra, es su asesor, y otros dos millones de dólares por cerrar un contrato de asesoría en IA para el gobierno de la LLA, que conduce Javier Milei. Como será de grave el caso $Libra que hasta el gran sheriff del norte está en contacto con la Comisión de Diputados que audita el tema.

¿Entonces, para qué?…

El jefe de ministros sube a su esposa al avión del estado argentino destinado al presidente y sus funcionarios, después la halaga con una habitación lujosa en Nueva York; viaja con ella menemísticamente a Punta del Este. Hay versiones de un contrato con Bettina Angeletti para la provisión de desarrollo organizacional (?). A pesar del decreto que prohíbe subir a los aviones a familiares, anunciado por el propio funcionario cuando vocero, el gran ministro lo hace y dice que no hay delito sino una mala decisión.

El juez Casanello tiene procesado ya a casi veinte personas por el caso de la desmantelada Agencia Nacional de Discapacidad, incluido el propio  Diego Spagnuolo, titular de la extinta ANDIS, y autor de la acusación del 3 x 100 para la Casa Rosada en todo la maniobra ilegal. Asociación Ilícita, coimas y fraude es la tapa del expediente por la sospecha de desviar seis mil millones de pesos destinados a medicamentos para quienes no se pueden valer por sí mismos.

Cárcel o bala para los delincuentes es lo que pregonaba el duro de Espert, antes de marchar al destierro por su conexión con el narcotraficante Fred Machado, aquel que le financiara la campaña. Sí, el profe, según la cálida caracterización del maleducado que conduce el país.

¿Vale la pena, hasta cuándo?…

La casta es responsable de todos los males del país, según grita agitando su biblia libertaria el topo del Estado. Concejales, diputados, senadores, funcionarios; fiscales, jueces, camaristas, sí, no hay prueba en contrario de que se han hecho un festival con la ausencia de controles cruzados y la porosidad en la administración de la cosa pública. Del mismo modo que tal proceder ha beneficiado a la patria contratista haciendo ricos a empresarios que ya ni tributan por sus patrimonios, al abrigo ideológico del Jefe de Estado actual. Sin embargo, el destructor del contrato social argentino sigue agasajando a los políticos con viajes y gastos a cargo del contribuyente. A pesar de que la inflación entre enero 2025 y 2026 fue del 32 por ciento, los fondos para viáticos y pasajes de la Presidencia de la Nación treparon al 92 x ciento…

¿Entonces?…pregunto de nuevo, ¿vale la pena soportar el sufrimiento indecible al que somete al pueblo Javier Milei, parando a la economía en seco, provocando despidos en la industria y el sector estatal, haciendo colapsar al consumo, vaciando de turistas cada rincón del país, empujando a endeudarse para comprar alimentos, asistir cada miércoles a la violencia contra jubilados que mueren de hambre, pero se niegan a claudicar, aceptar que llamen sucios y vagos a los trabajadores y héroes a los que la fugan?…

Si estos tipos “chorean” como los otros, se valen del Estado para sus negocios, como los otros, viven en primera clase mientras vos raspás la olla y secás la yerba al sol, ¿por qué tolerarlos?

¿Por qué no escuchamos la voz del pibe Uberizado reclamar que dejen de tratarnos como boludos, mientras él sí se desloma sin expectativas?…

¿Hasta cuándo el vecino que escucha en los medios masivos el aval explicíto a la ultraderecha gobernante se va a tragar que estos son diferentes, que no les hace falta robar porque ya tienen dinero?

¿Por qué sufrir así, si estos liberales libertarios gestionan para sí, como ya sabemos que lo hiciera buena parte de los gobiernos anteriores, tengan o no expediente judicial abierto?

Tal vez sufrir sea parte de la educación recibida en una sociedad que se desmarca de la Iglesia Católica cuando alza la voz por la desigualdad, pero que tiene grabada en la memoria aquello de la resignación que sofoca toda rebeldía. No lo sé, ignoro complementa los motivos de semejante candidez ante un gobierno que gravita sobre nuestras necesidades vitales sin conmoverse ni contestar con virtuosismo, sí con violencia desenfrenada. No lo sé, repito, pero me acuerdo ahora del supremo jefe del Vaticano cuando años atrás llamaba a “hacer lío” ante el desajuste de los proyectos para la sociedad actual y futura. Porque eso también, señor presidente, es honrar la democracia, protestar cuando el silencio atrona; en un sistema republicano donde hay más salud cuando los que ganan no lo hacen completamente, dejando agonizantes a quienes no tienen recursos para sobrevivir en este su programa de “darwinismo social” (selección natural), tan parecido a los tiempos más oscuros de la humanidad.

Un comentario

  1. cuantas verdades y otra vez estamos en manos de dirigentes corruptos y desinteresados de la realidad de la gente

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