Cada intervención del presidente de la nación en el espacio público parece fertilizar la idea ya bastante robusta de que estamos en presencia de un ser enajenado. Y probablemente sea la psiquiátrica y no la periodística la perspectiva adecuada para examinarlo. Pero sucede que el ciudadano Milei organiza la vida de los casi 46 millones de personas que habitamos el suelo patrio desde el despacho en donde lo puso un electorado que escupió su despecho contra la dirigencia política tradicional; o sea, no hay razón alguna para tratarlo con la empatìa o indulgencia que le dispensarìamos a un ser humano ante desventura semejante. Sì asume su fragilidad mental debe irse a su casa de inmediato; en tanto no lo haga, hacemos uso del derecho a escrutar, analizar y criticar su derrotero en la esfera política. No es una víctima, es el verdugo. Antes de ser objetado, aclaro: hacerle la vida cada dìa màs difícil a las familias obreras y sofocar de incertidumbre a los que sobreviven en la marginalidad laboral también responde a un diseño político organizado.
El cierre de fàbricas es constante, los despidos derivados acentúan el repliegue de las actividades subordinadas, consagrando el afán destructivo de la industria nacional que ya le cuestionan hasta sus fanáticos en la Bolsa de Comercio, donde se construye y difunde la narrativa del capital concentrado. No, claro, no lo piden el fin de la motosierra, no es para tanto…proponen gradualismo en la política fiscal para no lastimar aún más el tejido social. ¡Còmo será de cruel la cirugía que le sugieren algo de anestesia, no que se abstenga de operar a cuchillo!
El momento “crítico” que señala la Uniòn Industrial Argntina se traduce en el derrumbe del casi 4 por ciento en los doce meses que separan diciembre del 24 y 25; afectando gravemente a las ramas textil (-36,7%), automotriz (-23%), maquinaria y equipo (-18%) y metalurgia (-18,6%). 1500 fábricas cerraron sus portones. 36 mil puestos de trabajo fueron destruidos en solo un año. (Fte: Indec)
Cuando el maleducado de la Rosada justificaba la contaminación de los ríos como estímulo a la actividad empresaria, no hablaba por hablar; allí en ese territorio de la plusvalìa máxima se escribe el epitafio del agua helada (Glaciares y periglaciares), reserva común en un mundo camino a la desertificación, instancia de la que no duda ni el diario La Naciòn, donde en un artículo https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/cambio-climatico-afirman-que-la-tercera-parte-de-las-tierras-del-planeta-corre-riesgo-de-nid11082022/ se lee: “La desertificación es uno de los principales problemas ambientales que afectan al planeta: disminuye la productividad agrícola y ganadera, así como el valor de los recursos naturales y tiene graves consecuencias socioeconómicas”.
En una dictadura, como en la guerra, la primera víctima suele ser la verdad, pero en todas también se violenta la ley, el acuerdo civil que permite la vida en comunidad; se la hiere desde su fragua en una deliberación ausente, por lo tanto nace reprobando su razón de ser.
Al frente del dispositivo ilegal que es una autocracia se para la república. Ahora, cuando un presidente electo viola la ley como lo hace Milei, por ejemplo con la distribución de Aportes Automàticos del Tesoro, o con los fondos para las universidades, o el sostenimiento de las cajas previsionales no transferidas, ¿no vacía su práctica en el mismo molde de cualquier vulgar dictador, revistiendo su dinámica política de la misma desfachatez del vulgar milico que entró por los techos?…Porque esa conducta, tomada condescendientemente por el poder judicial, también socava la legitimidad de su poder, y su persistencia ataca la prestación de actividades críticas en momentos de máximo estrès de la cuentas públicas, también acentuado por la recesión que el mismo gobierno provoca como respuesta a la inflación.
Un informe de Bumeran, que recogen hasta los sitios de economía ortodoxa, dan cuenta de que 8 de cada 10 argentinos no llegan a fin de mes. La desesperación hace crujir la intimidad de los hogares mientras los libertarios se enriquecen al ritmo de las cripto, ceden a la tentación de usar bienes de Estado en beneficio propio, o se aseguran activos de gran valor patrimonial con créditos a la mitad de la tasa ordinaria en la banca estatal que controlan. A eso le llaman libertad. Los mismos que en la ONU votaron a favor de la esclavitud.
Es que el disciplinamiento social se ejecuta con menos sutileza, consecuencias quizás de una democracia que sigue tanteando en la oscuridad…
