Escuchar la rebeldia

En una democracia de bajísima intensidad como la Argentina, la acumulación de episodios grotescos no hace sino confirmar que hemos extraviado el rumbo hace demasiado tiempo.
Familias enteras dependiendo de que se encuentre en los tachos de basura algo parecido a un mendrugo de pan, expone la magnitud de la tragedia que nos azota con el experimento ultraderechista.
Abortar la interpelación periodística bajo pretexto de espionaje pone de manifiesto la deriva totalitaria, no porque la prensa esté cumpliendo precisamente una tarea épica ni cosa parecida, sino porque la oscuridad en la gestión de los negocios públicos sin contrapeso de una prensa responsable y crítica se vuelve insondable. Tal y como lo quiere cualquier vulgar dictadura. Advierta el lector que pasamos de largo un hecho incontrastable: Balcarce 50, sede del gobierno nacional, es una oficina pública. O sea, pertenece a todo el pueblo argentino; ¿una apreciación fútil?… de renunciamientos como este está hecha la enajenación del patrimonio político.
Hay quien piensa que echar a la prensa de Casa de Gobierno es un tema instalado para desviar la atención sobre lo que pasa en la calle, y hasta podría ser, considerando las veces que se utilizo recurso semejante. El cronista no toma ese atajo. Simplemente porque hacer silencio es una gran contribución a cuanto atropello se proponga el gobierno.
Estamos entonces en medio de una arremetida implacable contra el grueso de los representados – para seguir haciendo uso del método republicano, no vaya ser que nos olvidemos definitivamente de el -. Excluídos desde la hora cero en los planes libertarios.
Veamos que está pasando en la calle. Sí, donde hay claros ganadores y repetidos derrotados, en este largo, obstinado y desesperado abrazo a la economía primaria, tal y como siempre lo estimularon desde los centros de control planetario.
El informe de febrero del Estimador Mensual de Actividad Económica (MAE) da cuenta de una caída general de la actividad del 2,1% interanual, y de 2,6% respecto de enero.
La industria sufrió un retroceso interanual del 8,7 por ciento.
El comercio, un 7 por ciento
Un primer trimestre que sabe a bilis.
A contramano viajan los sectores bendecidos por el insultador e insultante Jefe de Estado. Todas actividades con escasa mano de obra.
La pesca subió el casi un 15 por ciento interanual.
Minería casi llega al 10 por ciento.
Agricultura el 8,4%.

Sí hasta el diario La Nación, publicista de todo gobierno conservador, va a decir (Jorge Liotti) respecto de la asimetrìa del modelo económico libertario: “De un extremo a otro hay diferencias de más de 20 puntos de actividad”…Los datos de una economía para el 22 por ciento de la población son por demás auspiciosos, mientras que el resto se hunde en una espiral de deudas por alimentos, servicios de salud quebrados y sin otra cosa por delante que angustia y desolación.
Javier Milei no solo es el sujeto que màs daño ha causado al tejido social sino que es además quien extrema la crueldad en cada uno de sus actos, como si en ello le fuera la chance de pasar a la historia en la categoría enemigo público número uno.
No olvidemos el dolor de este tajo tan profundo. Por las dudas, como siempre lo hace el arte popular, nos ayuda Jaime Ross…

“Que el letrista no se olvide del aumento del boleto
De agarrar la ventanilla y vivir la realidad (…) Que el letrista no se olvide de arrimarse al veterano
De escuchar la rebeldía, de negarse a obedecer.
Que no quede en el tintero, que no quede en el tintero
Que no quede en el tintero, lo que falta por hacer”…

A sus plantas rendido…

En tanto la matanza en Gaza sigue a paso redoblado, el presidente argentino aviva la intolerancia racial al declarar que hay culturas con las que no se puede convivir, haciendo alarde de un desprecio insultante respecto de lo que significa la concordia con cualquier pueblo que no se enrole en la “occidentalidad cristiana blanca”.
Los muertos por el fuego nutrido de su bendecido y admirado Israel en esa tierra fantasmal ya es parte de una infamia que la humanidad no olvidará, como no se olvidan los crímenes raciales del nazismo.
Israel, su premier Netanyahu, cometió los delitos de:
Asesinato. Más de 70 mil muertos, 19 mil niños, entre el 7 de octubre del 2023 y el 31 de julio de 2025.
Lesiones graves, físicas y mentales.
Sometimiento a condiciones de vida que significaron su destrucción total o parcial. La víctima, el pueblo palestino.
Impedir la natalidad
De acuerdo a la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio de la O.N.U. de 1948, son cinco los actos criminales que configuran genocidio. Israel, Netanyahu, cometió cuatro.
En la misma página de la Organización (ONU), fuente de la información consignada arriba, se lee a la presidenta de la Comisión, Navi Pillay, sudafricana, Alta Comisionada de Naciones Unidas para los DDHH: “Los delitos fueron precedidos por décadas de ocupación ilegal y represión”. También el pronunciamiento de otro encumbrado jurista, el australiano Cris Sidoti: “Las muertes no son daños colaterales. Son el resultado de una estrategia militar. La destrucción es tal que, unida a la hambruna, vuelven a las condiciones de vida insostenibles”…
Pero para el brutal sujeto que gobierna nuestro país por obra de la voluntad popular, el peligro son los otros. De otras tierras, ajenas a la bondad cristiana, vienen los vientos que huelen a muerte.
Lejos del cronista la pretensión de explicar fuente y alcance de décadas de desacuerdos, intenta sí arrimar otro insumo a la hora de pensar el conflicto y también el futuro de nuestra nación, considerando el beneplácito del ultraderechista libertario a la marcha sanguinaria de Israel.
El colonizado está ahí, sangrando y abandonado a la furia del colonizador.
El silente es cómplice del genocidio. El fanático que se ata al mismo màstil del genocida es él un criminal.
“No hay en este mundo un pobre tipo linchado,un pobre hombre torturado, en el que yo no sea asesinado y humillado” . Aimé Césaire

Tanteando en la oscuridad

Cada intervención del presidente de la nación en el espacio público parece fertilizar la idea ya bastante robusta de que estamos en presencia de un ser enajenado. Y probablemente sea la psiquiátrica y no la periodística la perspectiva adecuada para examinarlo. Pero sucede que el ciudadano Milei organiza la vida de los casi 46 millones de personas que habitamos el suelo patrio desde el despacho en donde lo puso un electorado que escupió su despecho contra la dirigencia política tradicional; o sea, no hay razón alguna para tratarlo con la empatìa o indulgencia que le dispensarìamos a un ser humano ante desventura semejante. Sì asume su fragilidad mental debe irse a su casa de inmediato; en tanto no lo haga, hacemos uso del derecho a escrutar, analizar y criticar su derrotero en la esfera política. No es una víctima, es el verdugo. Antes de ser objetado, aclaro: hacerle la vida cada dìa màs difícil a las familias obreras y sofocar de incertidumbre a los que sobreviven en la marginalidad laboral también responde a un diseño político organizado.

El cierre de fàbricas es constante, los despidos derivados acentúan el repliegue de las actividades subordinadas, consagrando el afán destructivo de la industria nacional que ya le cuestionan hasta sus fanáticos en la Bolsa de Comercio, donde se construye y difunde la narrativa del capital concentrado. No, claro, no lo piden el fin de la motosierra, no es para tanto…proponen gradualismo en la política fiscal para no lastimar aún más el tejido social. ¡Còmo será de cruel la cirugía que le sugieren algo de anestesia, no que se abstenga de operar a cuchillo!

El momento “crítico” que señala la Uniòn Industrial Argntina se traduce en el derrumbe del casi 4 por ciento en los doce meses que separan diciembre del 24 y 25; afectando gravemente a las ramas textil (-36,7%), automotriz (-23%), maquinaria y equipo (-18%) y metalurgia (-18,6%). 1500 fábricas cerraron sus portones. 36 mil puestos de trabajo fueron destruidos en solo un año. (Fte: Indec)

Cuando el maleducado de la Rosada justificaba la contaminación de los ríos como estímulo a la actividad empresaria, no hablaba por hablar; allí en ese territorio de la plusvalìa máxima se escribe el epitafio del agua helada (Glaciares y periglaciares), reserva común en un mundo camino a la desertificación, instancia de la que no duda ni el diario La Naciòn, donde en un artículo  https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/cambio-climatico-afirman-que-la-tercera-parte-de-las-tierras-del-planeta-corre-riesgo-de-nid11082022/ se lee: “La desertificación es uno de los principales problemas ambientales que afectan al planeta: disminuye la productividad agrícola y ganadera, así como el valor de los recursos naturales y tiene graves consecuencias socioeconómicas”.

En una dictadura, como en la guerra, la primera víctima suele ser la verdad, pero en todas también se violenta la ley, el acuerdo civil que permite la vida en comunidad; se la hiere desde su fragua en una deliberación ausente, por lo tanto nace reprobando su razón de ser.

Al frente del dispositivo ilegal que es una autocracia se para la república. Ahora, cuando un presidente electo viola la ley como lo hace Milei, por ejemplo con la distribución de Aportes Automàticos del Tesoro, o con los fondos para las universidades, o el sostenimiento de las cajas previsionales no transferidas, ¿no vacía su práctica en el mismo molde de cualquier vulgar dictador, revistiendo su dinámica política de la misma desfachatez del vulgar milico que entró por los techos?…Porque esa conducta, tomada condescendientemente por el poder judicial, también socava la legitimidad de su poder, y su persistencia ataca la prestación de actividades críticas en momentos de máximo estrès de la cuentas públicas, también acentuado por la recesión que el mismo gobierno provoca como respuesta a la inflación.

Un informe de Bumeran, que recogen hasta los sitios de economía ortodoxa, dan cuenta de que 8 de cada 10 argentinos no llegan a fin de mes. La desesperación hace crujir la intimidad de los hogares mientras los libertarios se enriquecen al ritmo de las cripto, ceden a la tentación de usar bienes de Estado en beneficio propio, o se aseguran activos de gran valor patrimonial con créditos a la mitad de la tasa ordinaria en la banca estatal que controlan. A eso le llaman libertad. Los mismos que en la ONU votaron a favor de la esclavitud.

Es que el disciplinamiento social se ejecuta con menos sutileza, consecuencias quizás de una democracia que sigue tanteando en la oscuridad…

 

El engaño del dañino

La invasión era inminente, los alemanes lo sabían en aquel 1944; todavía la segunda gran carnicería del siglo XX estaba lejos de acabar y nadie imaginaba que Truman, un mediocre comerciante, cuando saltara de la vicepresidencia para reemplazar a Roosevelt, iba a ordenar la incineración nuclear en Japón. Cuenta la historia que frente a Calais en la costa francesa las armas se dispusieron como para acometer ese punto de invasión en la Europa nazi. Pero aquellos preparativos no estuvieron diseñados por hombres de armas sino por artistas, ingenieros y especialistas en efectos especiales: los tanques eran de goma, los aviones de cartón y madera, los sonidos de falsas comunicaciones radiales a cargo de técnicos en sonido. Y resultó. Miles de vidas se salvaron porque los nazis distrajeron esfuerzos defensivos en esa gran puesta en escena que descubrirían demasiado tarde.

Mentira. Engaño. Falsa escena. Propósito clarísimo.

En este oscuro tiempo de poder ultraderechista todos los días nos comemos el amague de las operaciones que se diseñan para que periodistas, opositores y analistas pongamos la lupa en donde Milei cacarea, desenfocando la atención del lugar donde terminará poniendo los huevos.

Hace apenas unos días todos los días, todo el día, arremetíamos ofuscados por el falso anuncio de ajustar el salario de los trabajadores enfermos; que si es por culpa del laburante, tanto; que si no tuvo nada que ver con su condición sanitaria, tanto…Y todos nos comimos la curva, estrellando nuestros anhelos de voltear el retroceso a las cavernas que es la reforma laboral sin poder pisar el freno evitando el precipicio.

Ahora, con la denuncia de adoctrinamiento en las escuelas de Kiciloff encienden otra vez las luces del set para quien sabe qué política pública germinando en tierras libertarias. No debe ser nada bueno, como desde hace dos años, la brutal gestión habla por sí misma, solo tributo a quienes habitan la terraza vip de la pirámide social. Abajo, los viejos se arremangan para la changa que les permita llegar al veinte y algo del mes; los ocupados gastan sus mejores horas imaginando sobrevivir sin que los tiren por la borda. En los barrios el narco se hace un festival con el ejército de reserva infantil y adolescente, mientras se impulsa acabar con estos en la cárcel, no con aquellos.

Si se escrutara rigurosamente en el tenor de la protesta libertaria, respecto de la crítica a Donald Trump, el líder natural del protectorado argentino de esta hora, casi que podríamos pensar en un acto de traición a la patria del denunciante, toda vez que defiende a quien preside la nación que cerró filas con el imperio inglés en la guerra de Malvinas. Pero sería ir muy lejos. Solo pretende esta columna llamar la atención sobre recurso tan repetido, éste de encender un faro para distraer la mirada de las tinieblas, donde a los de a pié siempre nos reservan las peores tropelías.

Alejandro Dolina retrata a los medios de comunicación a semejanza de espejos, uno cree que la imagen que nos devuelve es verdad. Pero si el espejo está deformado la imagen que vuelve será una verdad a medias, o directamente una mentira.

Rompamos los espejos, no nos hace falta que alguien nos diga lo que somos; la mentira que tragamos casi de modo indolente, al mismo tiempo que nos desgasta para pensar cómo salir de este agujero, construye puentes hacia la consolidación de este aparato de demolición que es Milei. Y esta vez, a contrapelo del engaño de Calai, el hormigón y el acero son verdaderos, tan duros como un desengaño o la despedida de quien viaja al exilio.